El calcio es uno de los minerales más importantes y comunes del cuerpo. La mayor parte del calcio del cuerpo se almacena en los huesos, pero también es necesario en la sangre.
¿Qué papel juega el calcio en el organismo, cómo se mantiene en la sangre y qué riesgos conlleva un nivel bajo?
El calcio en la sangre contribuye al funcionamiento de los nervios, a la contracción muscular para permitir el movimiento, a la coagulación sanguínea en caso de sangrado y al funcionamiento normal del corazón. Los niveles bajos de calcio en la sangre (hipocalcemia) pueden afectar la capacidad del cuerpo para realizar estas importantes funciones. También es necesario tener calcio en los huesos para mantenerlos fuertes.
Si no obtiene suficiente calcio de su dieta, su cuerpo lo extrae de los huesos para usarlo en la sangre, lo que puede debilitarlos. La hipocalcemia se refiere a niveles bajos de calcio en la sangre, no en los huesos.
Los niveles de calcio en la sangre y los huesos están controlados por dos hormonas: la hormona paratiroidea y la calcitonina. La vitamina D también desempeña un papel importante en el mantenimiento de los niveles de calcio, ya que es necesaria para que el cuerpo lo absorba.





