Labios agrietados: ¿Qué vitamina le falta a tu cuerpo?

La señal que dan los labios agrietados. Lo que le falta a tu cuerpo.

Los labios agrietados, también llamados queilitis, son una afección común que se caracteriza por sequedad, enrojecimiento y grietas en los labios.

Varios factores pueden provocar labios agrietados, incluido el clima frío, la exposición al sol y la deshidratación, pero los labios agrietados también pueden ser un signo de problemas más graves, incluidas deficiencias nutricionales.

El hierro es necesario para diversos procesos corporales, como el transporte de oxígeno, la síntesis de ADN y la producción de glóbulos rojos. Este mineral también desempeña un papel importante en la salud de la piel, la cicatrización de heridas y la regulación de la inflamación.

La anemia ferropénica (deficiencia de hierro) puede causar queilitis angular, caracterizada por inflamación y sequedad en una o ambas comisuras de la boca.

Además, la deficiencia de zinc puede afectar la salud de la piel, la digestión, la función inmunológica, la salud reproductiva y el crecimiento y el desarrollo.

Puede provocar labios agrietados, así como sequedad, irritación e inflamación en las comisuras de la boca.

Las vitaminas B son un grupo de ocho vitaminas hidrosolubles que intervienen en la producción de energía y en la función celular.

Los labios agrietados son un síntoma común de deficiencias, especialmente de folato (vitamina B9), riboflavina (vitamina B2) y vitaminas B6 y B12.

Debido a que la vitamina B12 se encuentra principalmente en productos animales, los veganos y vegetarianos pueden tener un mayor riesgo de deficiencia.

Además, una deficiencia de vitaminas B puede provocar dermatitis, depresión, irritabilidad y fatiga.

Iris Maria -Autor Enciclo

Iris Maria

Autora especializada en divulgación de salud basada en evidencia.
La información presentada en este artículo tiene un propósito exclusivamente informativo y no sustituye la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento ofrecido por un médico u otro profesional de la salud. Cada persona tiene necesidades diferentes según su edad, estilo de vida y estado de salud; por ello, estos contenidos no deben utilizarse como reemplazo de una evaluación médica profesional.